¿Hay muchos hombres o ninguno?

By 15 febrero, 2017Sin categorizar

Diferentes tiempos…repercusiones de las páginas Dating. El resurgir de las agencias de matchmaking 

¿Hay muchos hombres o ninguno?

 

Es habitual escuchar en boca de las mujeres decir que ya no quedan hombres.
¿Será cierto? Ante esta afirmación, yo no hago más que negar lo que es una clara evidencia para esta gran parte de la población femenina.
La verdad me niego a pensar o a resignarme a que esto sea así. Muchas veces se me acaban las explicaciones o simplemente estas no convencen en absoluto. No fue hasta que comentándolo con una amiga… dimos con una explicación mucho más plausible.
Pues bien la explicación es la siguiente, las cosas han cambiado, los tiempos también y la forma de relacionarse no podía quedarse atrás. Todos estos cambios tienen algo en común…la perdida de la paciencia, la inmediatez, el aburrimiento y la búsqueda de lo perfecto o mejor.

Me explicaré, antes y cuando digo antes me refiero a no hace demasiado tiempo…o sí, según como se mire, cuando la versión of line era lo normal a la hora de conocer a una posible pareja, las cosas funcionaban de muy diferente manera. Cuando una persona quería conocer a otra, no le quedaba más remedio que ingeniárselas para poder coincidir, y si había suerte compartir un tiempo que normalmente se reducía a tomar un café o copa. Esto “obligaba” a tener que compartir un periodo de tiempo con esa persona, donde se hablaba mirándose a los ojos, y se intercambiaban las vivencias de cada uno, es decir se conocían.

Esto daba pie a muchas cosas…en primer lugar como no había tanta facilidad para conocer a otra persona, cuando conseguías quedar con una le dedicabas un tiempo. Lo que podía suceder es que al terminar ese tiempo compartido, a veces todo se veía de otra manera, y lo que en principio no te parecía tan interesante o atractivo, ahora sí que lo era, y eso hacia que te interesases en volver a quedar y saber más sobre esa persona.
Esto es lo que se vuelve a recuperar en las agencias matrimoniales o en las de matchmaking como SoulmateMH, donde lo importante es la conexión real con las personas de forma tradicional, es decir “face to face”.


Que ocurre con la versión on line, pues bien lo que yo llamo el “síndrome del dedo inquieto”, te has fijado como se desplaza el dedo en las app de páginas dating, diciendo este sí,sí, no, sí, sí, sí, sí, no, sí. Aquí sólo da tiempo a ver una foto y nada más. Y todos sabemos que hay personas muy fotogénicas y las hay que no tanto, esto en el mejor de los casos, luego están las fotos retocadas. Aquí sólo le damos valor a la imagen a nada más, eso es todo lo que nos interesa de una persona a la hora de querer tener una relación ¿en serio? Se que la imagen es importante pero ¿sólo y únicamente la imagen de una foto?

Resumiendo…
Pues bien, hemos visto que elegimos por impulso gracias al “síndrome del dedo inquieto” sólo seleccionando una imagen, pero no hemos seleccionado sólo un candidato, no, tenemos la cesta de la compra llena (cosa que nos molesta soberanamente cuando ellos hacen lo mismo). Decidimos quedar el viernes por la tarde para un café con uno, el viernes por la noche para tomar una copa con otro, el sábado por la mañana para desayunar con el tercero, al mediodía con el cuarto y así llenando todos los espacios del fin de semana.

Volvamos a lo que comentaba más arriba…la perdida de paciencia, la inmediatez, el aburrimiento y la búsqueda de lo perfecto o mejor. Repasemos punto por punto si os parece.
En primer lugar la perdida de paciencia y la inmediatez van de la mano, si no lo tenemos ya, resoplamos, nos ponemos nerviosos, nos frustramos… En el caso que nos ocupa encontrar pareja, si no sentimos mariposas nada más verlo, lo tachamos y a por el siguiente.
Pasemos al aburrimiento, estamos tan hiperestimulados que cada vez hacen más falta estímulos mayores, rápidos y novedosos, esto crea un gran estrés que se nutre en si mismo, creando cada vez más y más estrés. En este caso si no hay fuegos artificiales, si no ha sido original, si no hace algo diferente, descartado al momento.
Y por último la búsqueda de lo perfecto o lo mejor, como me voy a conformar con esta persona que acabo de conocer si eso representa que puedo estar dejando escapar a otra que es mucho mejor.

Al final que ocurre, no es verdad que no hay hombres, los hay y de todos los colores, sólo que no nos damos tiempo para poder conocerlos, los descartamos por impulsos, y eso hace que nos parezca que no hay. Date tiempo, disfruta de su compañía y comparte experiencias, si terminado ese encuentro sigues pensando que no te aporta nada, ok, pasa al siguiente. Pero descartar a esa persona por impulso, porque tienes a otro en la bandeja de salida puede ser un gran error.

Montse Herrera